Poderosísima víctima

Decir “dejen de quejarse” o “dejen de victimizarse” es una forma de queja en sí misma, es una manera de decir: "lo que denuncias me incomoda así que deja de incomodarme”. Y esto sí que es victimizarse en el pleno sentido de la palabra: es sentirse víctima de ataque inexistente, asumir una actitud pasiva ante un problema y librarse de toda responsabilidad, es decir: “esto no me gusta pero no es conmigo o no quiero nada que ver con ello”.

Una defensa feminista del reggaetón en 6 canciones

Antes de comenzar, unas verdades ineludibles: ¿El reggaetón es machista? Sí, el 98% del tiempo. ¿Se ha construido mayoritariamente a través de la explotación del cuerpo femenino y su cosificación? Sí. ¿Reproduce discursos violentos contra la mujer? Sin duda. ¿Pienso refutar de algún modo todo lo anterior? No. (Reservo las rehabilitaciones imposibles para mi vida... Leer más →

Inventarnos el amor desde cero

A veces me engaño y pienso que siempre fui feminista. Pero no es verdad. Había en mí un millón de semillas. Y esas semillas tenían ya raíces fuertes. Pero este feminismo, que es hoy la piedra angular de la persona que soy, nació, creció, y se hizo poderoso cuando me rompieron el corazón. Porque fue... Leer más →

Pautips y Cía. ¿Feminismo en el fanatismo?

Hasta las más fervientes y comprometidas feministas hemos caído en el error de prejuzgar y ridiculizar los comportamientos, las actitudes y, particularmente, los gustos de las adolescentes. Y la estamos embarrando con ganas. Ridiculizar los gustos de las niñas y adolescentes, perpetuar ese prejuicio de que son huecas, histéricas, ridículas y superficiales solo contribuye a reforzar la idea de que las cosas de mujeres y para mujeres no son importantes, que son eso: huecas, ridículas y superficiales.

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