¿Qué pasa cuando se reúnen 7 mujeres para transmitir un mensaje de resistencia y emancipación femenina?

Pasa que ese mensaje se multiplica, se diversifica, y en su diversidad se hace más fuerte y contundente. Pasa que al pasar de la una a la otra aumenta su poder para unir lo que el mundo preferiría que permanezca separado. Pasa que nacen 7 Polas, para tomárselas frías y con calma pero, sobre todo, para tomárselas en serio.

Aquí vinimos a compartir 7 versiones de lo que significa ser, crecer y existir como mujer en el mundo y en Colombia. Vinimos a sacudirnos las telarañas de la cabeza y aclarar, para nosotras mismas y para todo el que quiera unirse a este aquelarre, qué significa vivir como feminista, con todas sus contradicciones, tabúes y preguntas sin respuesta. Queremos contar, cada una desde su experiencia particular, cómo enfrentamos el machismo que encontramos en nuestro día a día indefectiblemente. Queremos hablarle a nuestras amigas sobre lo poderoso que es ser mujer y crecer en compañía de otras mujeres que se aman a sí mismas y a todas las demás. Y a nuestros amigos, pedirles que pierdan el miedo a mirar más allá de su privilegio para darse cuenta que en un mundo más equitativo ganamos todos.  Sobre todo, buscamos abrir esta conversación para encontrar nuestra libertad y la de quienes nos rodean (como nuestra ancestra La Pola, que por allá en 1800 desafió el rol que le designó su sociedad, para liberarse a ella misma y con ello contribuir a la liberación de todo un país). Y como ocurre cuando siete amigas se sientan a compartir una pola, o siete!

#ConoceAUnaPola

Juliana

IMG_0893Juliana es una antropóloga que cada día redefine el alcance y las posibilidades de su disciplina. Hace un tiempo decidió que ser antropóloga y trabajar en consultoría no era venderle el alma al diablo, y que podía estar más interesada en el cosmos de Sagan y en la ciencia ficción que en cualquier cosmovisión indígena. En esta ocasión, ha decidido que la curiosamente nombrada “ciencia del hombre” le permite contribuir a la causa feminista como bloguera—y como una de Siete Polas.

Juliana no pretende ni resolver las contradicciones del feminismo ni demostrar su vasto conocimiento sobre este tema, pues es un conocimiento incompleto y no vasto, que sigue y seguirá en construcción. No obstante, sí pretende que cada palabra que escriba sea un reclamo por todas esas experiencias indeseables y ridículas que desafortunadamente siguen siendo una realidad para ella y para muchas mujeres en Colombia y en el mundo.

Siempre evitando llamar la atención, su propósito aquí es llamarla toda, y demostrar su inconformismo sin recurrir a las peleas, las diatribas o la estigmatización.  

Pio

SIETE POLASMaría Paula Toro, alias Pio. Creció en una familia en la que sus tías creen que es perezosa por sugerir que los hombres pueden recoger los platos de vez en cuando y sus tíos creen que es radical por decir que tocar un plato una que otra vez no hace que se les caiga el pene. Su papá tiene el carácter de hacer cosas en la casa aún cuando nadie se lo pide, y su mamá siempre agradece esa “ayuda”.

14 años en un colegio del Opus Dei le enseñaron el arte de la “administración del hogar” y el pudor que debe tener ante su propio cuerpo pecaminoso. Dos décadas de ser mujer le enseñaron sobre la culpa: la culpa de comer un postre que la hace feliz, la culpa de responder mal a alguien que la trata mal, la culpa de sentir placer cuando, como y con quien quiere.

25 años de pensamiento crítico la convirtieron en feminista, pacifista, anti-racista, anti-capacitista, anti-clasista, animalista, humanista y activista (y del lobby gay, por si acaso). Si vinieron en busca de alguien que les diga las cosas con dulzura y en buen tono, vinieron al lugar equivocado, porque frente a la igualdad entre seres humanos ningún compromiso vale.

Camila

img_0137Camila Pérez es una mujer independiente, con carácter, polifacética y feminista. Estudió ingeniería química y administración, sabiendo que podía dedicarse a cualquier cosa. Cuando se propone algo no descansa hasta conseguirlo. Bogotana pero con gran influencia paisa. Y es de ahí, con las mujeres de su familia, empezando por su mamá, que se dio cuenta del poder que tiene la sororidad.

Siempre está cuestionando no solo el mundo a su alrededor sino a ella misma. Esos cuestionamientos y decir siempre lo que piensa han hecho que algunos se sientan incómodos con su presencia. Pero también le han permitido conocerse mejor y entender que, contrario a lo que dice la sociedad, no hay límites para las mujeres y que cada una debe ser y hacer lo que quiera. Por eso, ella siempre es, no importa dónde o con quién esté.

Así que en un mundo en el que nos educaron para envidiar a las demás, desde muy pequeña aprendió a ser más fuerte y más grande que eso. No se compara con nadie porque ha entendido que cada uno tiene su propio camino. Por esto, no anda disculpándose por no ser lo que los demás esperan y tampoco lo hará cuando cuestione los micromachismos que nos afectan en el día a día de formas sutiles y silenciosas pero aceptada.

Daniela

Daniela Escobar. Mujer en construcción. En constante búsqueda de lo que significa lo justo y lo bueno. Con principios bien claros, aunque estos a veces parezcan contrarios al feminismo. Familiar, tranquila, dulce, creyente ferviente en Dios (que no es lo mismo que ser religiosa). Al mismo tiempo empoderada, dueña de mi vida, fuerte y decidida. También vulnerable, sensible y lejos de ser perfecta.Creo que estos últimos son los más importantes, porque me han hecho lo que soy. Una mujer con dualidades que se esfuerza por hacer siempre lo mejor. Por encima de todo soy una mujer feliz.

Administradora de profesión, que con todo el éxito profesional decidí emprender un camino de autoconocimiento que me hizo cuestionar qué es el éxito y qué significa ser mujer en la sociedad. Soy feminista porque creo que ser mujer es realmente empoderador, con poder para poder ayudar a todos a tener una mejor sociedad.

Vanessa

22496184_361470897624817_3517028289987335544_o (1)Vanessa Daza Castillo. Me definen tres palabras: guajira, abogada y apasionada.

Soy guajira de las auténticas, una mujer “enchoyada”, como decimos los guajiros, de las que ama el vallenato y amanece escuchándolo, de las que habla duro y cantado. Pero también hago cosas que no se esperan de una guajira auténtica: yo sirvo el trago en una parranda, digo vulgaridades siempre que el contexto lo amerita y no me desvivo por tener un marido (aunque me digan y me repitan que me va a dejar el tren).

Soy abogada de profesión y de carácter. Vivo para defender mis ideas. Leo, debato y me autocritico para ello. Soy tan inquieta con el litigio que he estado en cuanto concurso de derecho internacional se han inventado.

Soy apasionada. Muy apasionada. Litigo con pasión. Defiendo mis ideas con pasión. Canto Beyoncé, desde lo más profundo de mis creencias, con pasión. Colecciono la revista Vogue y no me pierdo las pasarelas de todas las semanas de moda del mundo, porque me apasiona. Hay muchas más cosas que hago con pasión, pero a las mujeres la sociedad nos ha prohibido muchas pasiones. Y por una vida en la que no tenga que privarme de lo que me apasiona, soy feminista con pasión.

Sintura

Carolina Sintura, también conocida como SinturaConEse, hizo de su pasión su proyecto de vida: es literata de profesión, por gusto y por convicción. Se declara enamorada del lenguaje y de la ficción por su enorme capacidad para transformar la realidad y aficionada a cuanto libro escrito por una mujer le caiga en las manos (y no, eso no es discriminación inversa si se lo están preguntando).

Su amor por las palabras y los libros la llevó hasta la universidad de Georgetown en Washington D.C donde obtuvo una maestría en Lengua y Literatura Angloamericana. Por allá se quedó –por ahora– y actualmente enseña en la Universidad de Howard.

Dicen que tiene una habilidad sobrenatural para hacer las preguntas incómodas que todo el mundo quiere hacer pero nadie se atreve, en el momento más impropio (que es, según ella, siempre el más indicado). Eso la llevó a acuñar su propio hashtag:#SinturaPregunta y escribir su propio blog: “NoSabe/NoResponde, El blog de Sinturaconese”. Esas experiencias en el mundo web la tienen curtida contra toda crítica destructiva, comentario ofensivo y fiscalización del tono. Si a eso vino, ella lo invita a irse por donde llegó. Si por el contrario quiere una interlocutora que cree en el poder de los argumentos meticulosamente construidos, acaba de encontrar lo que busca.

Paola

IMG_5888Paola Silva. Quizás las últimas palabras que se les vienen a la cabeza cuando piensan en feminismo son el rosado y tener una vida inspirada en princesas. Pero acá vengo a contarles que en el feminismo cabemos todas las mujeres, hasta las más “princesas” cómo yo (y todos los hombres, obviamente), que además de “princesas” somos Economistas y tenemos Maestría en Políticas Públicas. En los últimos años he tenido un crecimiento exponencial sobre quién quiero ser como mujer, que gracias a las mujeres en mi vida es cada vez más claro. Hacer las cosas con amor y con pasión no sólo es importante, es una prioridad y siempre podrán esperar eso de mí.

Soy una persona muy sensible, lloro fácilmente, sin embargo nunca me van a ver con la guardia abajo cuando se trate de luchar porque las mujeres y niñas estén mejor en el país. Estaré reportando desde el Congreso de la República, donde trabajo, y contándoles desde adentro cómo se lucha día a día por los ideales feministas.