Queer Eye: el género, la autenticidad y la reconciliación sin fronteras

Jonathan Van Ness es un hombre gay de 31 años, el portador de la barba, el bigote y el pelo más espectacular que jamás se haya visto y la persona que más ha hecho por mi actitud en los últimos años. Y si no saben de quién les hablo ustedes no están en ná! Cierren esta pestaña de inmediato y diríganse a su Netflix más cercano (es decir, consigan una clave como sea, si no la tienen ya) y pónganse a ver Queer Eye hasta que se cansen de llorar con todas las emociones que van a sentir.

No soy una persona de ídolos ni puedo decir que comprenda a quienes se dedican a leer y aprender sobre personalidades de la música, la moda, el cine o la television como si se tratara de un proyecto de vida. Pero creo que entendí el concepto de ídolo cuando conocí a Jonathan en Queer Eye. Queer Eye es una serie (basada en la idea original de una serie de la primera década de los 2000) en la que los “Fabulosos Cinco”, cinco hombres gays, aconsejan durante una semana a una persona para ayudarle a transformar su estilo, sus hábitos, sus espacios y, lo que es más importante, su relación consigo mismo. Todo lo que pasa en la serie es maravilloso pues en esta versión de Netflix el formato se ha prestado para hablar de todos los temas difíciles de la agenda actual: la polarización política en Estados Unidos, el porte de armas, los derechos de las personas homosexuales y la Iglesia, las divisiones raciales. Y no, no solo es relevante para quien vive y/o se interesa por la actualidad en Norteamérica. A través de esos temas locales la serie nos propone cuestionar todas nuestras ideas preconcebidas sobre todo aquel que no es, no piensa o no actúa como nosotros.

Decidí empezar esta reseña mencionando a Jonathan Van Ness porque creo que de todos los protagonistas de la serie es quien mejor encarna su espíritu y sus objetivos. Jonathan no tiene vergüenza alguna, es quien es y se muestra al mundo en toda su autenticidad. Transgrede todas las fronteras imaginarias del género, la feminidad y la autenticidad. Vuelve polvo los estándares de belleza. Desde que lo sigo no se me ocurre nada más sexy y atractivo que un hombre en tacones y vestido de transparencias.

JVN en los Emmy 2018.

 Digo que Jonathan Van Ness es quien más ha hecho por mi actitud porque es cierto. Antes de Queer Eye ya había empezado a hacer las paces conmigo misma, con mi cuerpo y mis atributos pero también con mi forma de ser y mis comportamientos. Pero solo hasta conocer a JVN y su icónico “Yas, Queen!” (la exclamación con que se celebra a sí mismo y a todas las personas que lo rodean)  fue que empecé a sentirme en libertad de sentirme feliz y orgullosa de quien soy y de cómo me veo y de mostrarlo al mundo sin modestia, sin temor de que me tilden de creída y prepotente. Jonathan me enseñó que quien lo piense, pues se pierde el placer de conocerme.

La tercera temporada de Queer Eye se estrenó ayer, viernes 15 de marzo, ¿qué hacen todavía acá y no en Netflix?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: