Guerreras dentro y fuera de la cancha: Testimonios de las futbolistas sobre discriminación de género

Imagen tomada de la Federación

Hace algunos días fuimos testigos de cómo la Selección Femenina de Fútbol fue noticia en todo el país. Esta vez no fue por alguna de sus victorias o por sus triunfos en algún campeonato sino por las irregularidades y actos de acoso de los que han sido víctimas por parte del cuerpo técnico. Todo inició tras un video donde Melissa Ortiz e Isabella Echeverri denunciaron a través de sus redes sociales diferentes abusos e irregularidades que habían vivido en la Selección de mayores. Y continuó con las denuncias ante la Fiscalía General de la Nación de algunas jugadoras y de una preparadora física que afirman haber sido víctimas de acoso sexual y laboral por parte del técnico Didier Luna y del preparador físico Sigifredo Alonso.

Tras dichas denuncias, esperábamos el pronunciamiento oficial de la Federación Colombiana de Fútbol y nos llevamos una gran sorpresa al escuchar a Álvaro González, vicepresidente de la entidad, afirmando que la Federación no conocía ninguna de estas denuncias y que no seguirían manejando selecciones de categorías mayores. ¿Ven alguna lógica después de esto? Yo sí, la lógica machista. Y como si fuera poco esta mañana en entrevista con Blu Radio, González afirmó que “jamás había visto el futbol femenino tan atrofiado como ahora”. ¿Le recordamos que el Atlético Huila se coronó hace unos meses como el mejor club femenino de Suramérica en la Copa Libertadores? ¿Eso es atrofiado? O ¿con atrofiado se referirá a que las mujeres estén levantando la voz en contra de los abusos de los que han sido víctimas?

Hoy quiero darle voz a varias de esas mujeres que pasaron en algún momento por la Selección Colombia Femenina. Algunas continúan, otras se retiraron, otras siguen solo en la liga pero todas tienen una historia que contar alrededor de los abusos sistemáticos que se vienen presentando en el fútbol femenino y que la Federación Colombiana de Fútbol ha decidido ignorar por tantos años. A continuación, les compartiré el testimonio de algunas mujeres para que ustedes puedan conocer de primera mano lo que estaba y está pasando en la Selección.

Podríamos afirmar que lo que está pasando con la Selección Colombia no es más que el reflejo de la sociedad en la que vivimos. Estos testimonios junto a las denuncias ya públicas dejan en evidencia algo que ya habíamos señalado en este blog: “este ha sido un espacio que marginó la participación de la mujer durante muchos años y aunque en algo hemos avanzado, este deporte sigue demostrando instancias graves de machismo”. Las desigualdades de género son más que evidentes. Los abusos y las irregularidades se siguen presentando. Las jugadoras siguen sintiendo miedo a denunciar por las represalias que esto les pueda generar. No solo han sido silenciadas sino que les han quitado las pocas oportunidades que ya hay dentro del fútbol femenino. Hemos normalizado tanto el acoso que nos parece normal que le agarren la nalga a una menor de edad. Esto nos revela algo que ya sabemos, normalmente las personas que nos acosan y/o abusan son cercanas y son queridas por nosotras.

Al ser un reflejo de la sociedad, no sorprenden entonces las reacciones de los dirigentes. Todos hombres. A las declaraciones de Álvaro González y al apoyo que recibió por parte de Ramón Jerusum, Presidente de la Federación, se suman las del Presidente de Difútbol donde afirmaba que las denuncias se trataban de un afán desmedido de figuración y de protagonismo inmerecido por parte de las jugadoras. El mensaje que nos deja Federación es que esto no es una prioridad para ellos. Como lo señalé, la reacción inmediata de la Federación deja muchísimo que desear cuando vemos que intenta lavarse las manos antes de investigar y toma la decisión de cerrar la selección de mayores como si se tratara de una decisión vanal como decidir de qué color se vestirá hoy. ¿Pasaría lo mismo con la Selección Masculina de Mayores? Por supuesto que no. La indignación sería generalizada y no sería posible quedarnos sin ver jugar a James, Falcao, Quintero o Sánchez.

Hace algunos días compartimos la noticia de que Colombia se había postulado para ser sede de la Copa Mundial Femenina en el 2023. La celebramos en su momento. Pero hasta que la Federación Colombiana de Fútbol no tome enserio las quejas y las solicitudes de sus jugadoras para que tengan condiciones justas, incluya dentro de su organización rutas y mecanismos para que se puedan presentar de forma segura las denuncias, se concienticen que es fundamental que incluyan políticas de equidad de género, daría vergüenza que abriéramos nuestras puertas a un torneo de esa magnitud.

Testimonio 1.

¿Has vivido situaciones de abuso o desigualdad dentro de la Liga Profesional Colombiana?

“En el fútbol femenino siempre ha existido tanto desigualdad como abusos. Empezando porque a la gente le encantan los estereotipos, y si ven una futbolista inmediatamente la tildan de marimacha, lesbiana, brusca, etc. Y si ella no cumple con esas características, no entienden el porqué de ser futbolista, el cual es mi caso. No hay comentario que me moleste más que: “Ah! pero tú no pareces futbolista porque no eres ni marimacha, ni fea, ni lesbiana, ni …”.

Por otro lado, los abusos empiezan desde el momento en el que a nosotras no nos respetan de la misma manera. He presenciado conversaciones en las cuales están directivos, comentaristas, periodistas y otras personas del ámbito deportivo en Colombia y solo dicen que el fútbol femenino no vende, no llena, no gana. Cuando ni si quiera lo han intentado. Yo he conseguido patrocinios, he conseguido seguidores, he conseguido vivir de la poca atención que me da el fútbol. ¿Cómo es posible que me digan que no da? ¿Cómo es posible que llenemos el estadio la única vez que realmente nos han dado la posibilidad de llenarlo y digan que no da? O que seamos tendencia en redes sociales todas las veces que nos trasmitieron y sigan con el cuento de que no nos trasmiten porque no nos ven. Pues déjenme decirles que si nos vieran, habrían patrocinios, porque a los hombres no los patrocinan por bonitos, por feos, por gays o por inteligentes, los patrocinan porque es fútbol y porque los ven todos los días por redes sociales, por noticieros, por televisión, por aplicaciones, en vallas, por todos lados!

¿Por qué no nos dan la oportunidad? ¿Por qué solo por el hecho de ser mujeres tenemos las puertas cerradas?

Abuso es que nos den 3 meses para jugar una liga disque profesional, con salarios mínimos, y nos digan que tenemos que esperar otros 9 meses para que vuelva a comenzar la liga y a pesar de todo, que nos exijan más resultados porque ya hay liga profesional. ¿Cómo es posible que a pesar de esto, lo hagamos por el amor al deporte, y un mes antes del torneo nos digan que no, que acaban de decidir que nos toca esperar 6 o 7 meses más, para un torneo de2 meses y que tal vez sea semiprofesional. ¿Acaso no se dan cuenta que cada mes de un futbolista duele? ¿Que se nos acaba el tiempo para jugar y solo no se hizo porque no pudieron hacer la gestión?”

¿Qué opinas de las denuncias de acoso sexual? ¿Conoces algún caso cercano? ¿Viviste alguna situación de este estilo?

“Es un tema complicado. Soy cercana a niñas que han estado presenciando ese tema y mi opinión es que la cultura machista nos tiene jodidos. Por un lado, es como si los hombres no se pudieran controlar de hacer algo como tocar una cola de una menor de edad. Eso es ilógico por más paternal que sea la relación.

Yo nunca he vivido una situación por le estilo de las que han denunciado. Obviamente, no te voy a decir mentiras, sí me han intentado sacar, invitar a salir. Directivos, inclusive presidentes. Gente con cargos muy altos. Y, obviamente, con el hecho de decir que no nunca han intentado sobrepasarse. Nunca he tenido ese problema. De pronto lo han llevado al tema futbolístico, que me dejan sin minutos o alguna cosa pero ya como un acoso sexual no he tenido.

Y con el tema de Didier. Bueno, yo conozco a Didier y no sé, me parece él tiene una posición muy paternal y me parecería algo ilógico que lo metan a la cárcel. Él ha hecho demasiado por el fútbol femenino, se ha portado bien. Yo he visto como él se le acerca a las niñas, les da un beso en el cachete y sí es muy paternal. Obviamente hay niñas que lo están defendiendo y yo les digo: “Peor es que están diciendo algo que es mentira? Díganme una cosa: ¿Ustedes cuando están en licra, les coge la cola? Y todas no saben qué decir porque saben que sí es verdad. Pero no lo ven mal y yo tampoco lo vería mal de él. Le hecho la culpa a la cultura y a normalizar ese tipo de situaciones, las cuales no son normales. Yo lo conozco y yo sé que él no está pretendiendo nada con las niñas.

Obviamente rechazo toda insinuación de acoso o abuso y estoy con las niñas a muerte. Y si yo llegara a ver algo también lo voy a rechazar y jamás lo apoyaría. Me parece gravísimo y me parece que no solo se da en el fútbol, se da en todo. Estando tanto tiempo en el fútbol me he dado cuenta que a muchas niñas las han abusado sexualmente. No en el ámbito futbolístico sino en sus familias. Creo que es un tema más de educación y cultural.”

Testimonio 2.

¿Qué opinas de las denuncias de las últimas semanas?

“El tema del abuso sexual y el abuso laboral es algo muy fuerte que se debe investigar y ojalá que la Fiscalía con todo este tema mediático le de celeridad al asunto y pueda pasar algo de verdad”.

¿Evidenciaste desigualdad dentro del fútbol femenino?

“Es bueno decir que toda esa desigualdad y todo lo que ahora ha salido a la luz pública no es algo nuevo. Se ha presentado desde siempre y también es bueno decir que no solo pasa con nosotras las mujeres, las categorías menores masculinas también tienen mucho tema de desigualdad porque la Selección Masculina de Mayores acapara todo.

Hace 2 o 3 años mis amigas y compañeras que estaban en Selección me contaron y me parecía terrible era que estaban concentradas previo a un torneo importante en ciclos de 20 o 25 días y que eso suma 3 o 4 meses de concentración y no les pagaban. Ellas solamente recibían viáticos cuando salían del país. Eso me parecía terrible. Por ejemplo, yo que tengo dos trabajos. La mayoría son educadoras físicas o entrenadoras y que esa es nuestra cotidianidad, tener 1, 2 o 3 trabajos. Imagínate tener que dejar tus trabajos, dejar de estudiar para ir a estar con la Selección y no recibir nada a cambio. Y bueno, puede que digan que es el honor y que es jugar para la Selección, es representar al país pero uno no va al mercado y dice: “voy a pagar con honor”, o voy a pagar los servicios con el orgullo de ser Selección Colombia. Entonces eso era algo que me parecía terrible. Estar tanto tiempo en concentración y no recibir nada a cambio.

En la época en la que yo estuve, recibíamos como 50 o 60 mil pesos por día que, en realidad, tampoco es que sea mucha plata porque las que trabajan por horas en una o dos horas se pueden hacer esa misma cantidad de plata. Mientras que los hombres reciben X número de dólares por día. Y como muchas han expresado no es igualdad sino equidad. Sabemos todo lo que mueve y todo lo que representa el fútbol masculino pero yo creo que en este punto merecemos mucho más respeto.”

¿Sentiste alguna vez un trato diferente por parte de tus entrenadores o preparadores físicos?

No, nunca pasó nada. Es más, en mi primera Selección Colombia tuve la fortuna de trabajar con Miriam Guerrero que es una gran profesional, una gran entrenadora. Me parece que dentro del cuerpo técnico deberían darle más cabida a las mujeres. No sé si en Colombia haya alguna mujer que esté capacitada para ser entrenadora de la Selección Colombia pero, tal vez, deberían evaluar una posibilidad de fuera del país. Afortunadamente nunca me pasó absolutamente nada ni con los entrenadores ni con algún miembro del cuerpo técnico.

En mi época sí me tocaron unos uniformes gigantes que eran de hombres, entonces uno con esa ilusión que va a la Selección y luego quiere ponerse la ropa pero era casi imposible porque me quedaba gigante. Esto ha cambiado porque Adidas les da a las chicas sus uniformes para mujer y acorde a nuestro cuerpo pero, a pesar de eso, la Federación muchas veces nos quitaba los uniformes. Me acuerdo una vez que llegamos de Argentina de un Suramericano y, literalmente, en el aeropuerto nos hicieron sacar todas las cosas de la maleta porque cada quien cogía su vuelo para su ciudad respectiva y nos sacaron las cosas y nos dejaron solo con la ropa que teníamos puesta. Nos quitaron absolutamente todo. Entonces eso sí me parece feo porque esas son cosas que uno se gana y con toda la ropa y la cantidad de cosas que les dan los patrocinadores no debería pasar nada de eso.

¿Es muy evidente la diferencia de pagos entre hombres y mujeres?

Sé que en unos juegos les prometieron un premio que eran 10 millones de pesos por el resultado que obtuvieron y ahí fue cuando Daniela Montoya hizo un comentario en Caracol y la vetaron. Eso fue antes del Mundial de Canadá y dijo que les habían prometido algo y que no les habían cumplido. Ella dijo eso y al día siguiente les pagaron y a Daniela no la volvieron a citar a la Selección. Según Felipe Taborda era por decisiones técnicas pero obviamente era por lo que ella había dicho.

Y es que lo que se ganan los hombres con los que se ganan las mujeres… Compararlo sería injusto. Sería demasiado injusto. Como te decía en mi época nos ganábamos 50 o 60 mil pesos por día de concentración cuando estábamos en Bogotá. Que ya no se paga. Y a los hombres… En estos días estaba hablando con un amigo que conoce bastante del tema y me dijo que a la Selección de Mayores Masculina les pagan 500 dólares por día cada vez que tienen un partido. O sea, si vienen y se quedan 3 o 4 días se pueden hacer 2000 dólares, 6 millones de pesos por 4 días. Mientras nosotras por un mes estaríamos alrededor de un millón o millón doscientos. Entonces la diferencia que hay entre los hombres y nosotras es abismal.”

Testimonio 3.

Cuéntame sobre la experiencia que te hizo renunciar a la Selección Colombia Femenina:

“Me retiré de Selección en el 20XX, tenía 18 años. Y básicamente lo hice por una serie de cosas que pasaron. Jugué 4 años. Me retiré porque estuvimos en una convocatoria en Argentina y en la convocatoria y yo no me llevaba muy bien con el cuerpo técnico. Era la capitana de Selección XXXXX. Fuimos a Argentina, al torneo y, bueno, ni si quiera estuve en la titular, ni en la suplencia. Literal, estuve en gradas. Y luego fue todo muy rápido, era el último día, me acuerdo que estábamos a punto de salir a Bogotá al día siguiente y me levantó una de las jugadores del equipo, era súper tarde y me dijo: “Tienen que ir a ver lo que está pasando en el cuarto de los técnicos, es súper grave”. Nosotras dijimos: ¿qué estará pasando? que una de las jugadoras tenía una cámara y estaban como alteradas. Terminamos yendo y yo alcancé a ver con la puerta entre abierta que habían varias jugadoras con el cuerpo técnico y médico y habían un montón de botellas de Quilmes que es una cerveza que se toma por litros y ellos ni se dieron cuenta.

Al día siguiente fue muy raro porque fue cómo si nada por parte de las jugadoras y del cuerpo técnico. Entonces cuando llegamos a Colombia, mi otra compañera que coincidía que era capitana de Selección XXXXXX, ella denunció a un periódico y a mí me llamó el periódico a preguntar si era verdad lo que estaba diciendo la otra jugadora porque eran denuncias graves que involucraban al cuerpo técnico y a las jugadoras. Yo les dije que sí, que lo había visto y que sostenía lo que había pasado. Como a los 5 días la Federación ya nos había citado en Bogotá y nos entraron una por una. Yo todavía era menor de edad. Nos sentaban en la mesa y eran 3 personas. El presidente que en esa época era Bedoya, que terminó en la cárcel y dos señores más. Nos sentaban ahí solas a hablar con los señores. Y ellos me preguntaron qué era lo que yo había visto y yo les dije lo que había visto. Ellos tenían una carpeta sobre la mesa y la arrastraron hacía mí, la carpeta estaba cerrada y yo la abrí y era una carta que decía que 3 jugadoras, las 3 que denunciamos, estábamos difamando a la Selección Colombia, a los técnicos y a las jugadoras y lo que estaba saliendo en el periódico no era real. Yo desde ese día dije que no volvía a Selección, más que por lo que hicieron los técnicos, por el tema del equipo. En fin, fue una sensación súper maluca.

Después de unos años me volvieron a llamar para Londres e igual les dije que no y que gracias pero que yo no volvía a Selección. Y como eso nunca trascendió y como la carta que se firmó invalidaba nuestro testimonio pues nunca pasó nada. Algunas de las jugadoras que todavía juegan hicieron parte de las que firmaron y yo entiendo el estrés y el miedo que dependes de esto. Hemos hablado del tema y hubo un proceso de perdón y de dejar ir.”

¿Concretamente qué fue lo que vieron esa noche en el cuarto entre las jugadoras menores de edad y el cuerpo técnico?

Lo que vimos fue algunas jugadoras con miembros del cuerpo técnico y estaban tomando y masajeándose entre ellas.

¿Cuándo volvieron a Colombia e hicieron las denuncias, lo hicieron ante quién?

Lo hicimos ante los medios de comunicación y después de unos días la Federación nos llamó y pasó lo que te dije.

Testimonio 4.

¿Cuál crees que es le principal problema que afecta el fútbol femenino en Colombia?

“Para mí es más que los abusos, las injusticias, la discriminación, etc. Pero sobre todo es una falta de estructura muy grande. Dentro de la Federación no hay un ente o una persona o un comité que esté encargado del fútbol femenino. Van haciéndolo como va rodando. Entonces es tomo muy a corto plazo y nunca se han fijado un proyecto a 3 o 4 años.

Además de esto hay recursos, no hablo de lo económico porque no pretendemos ganar igual que los hombres, pero hay recursos que los hombres pueden utilizar y nosotras no. Por ejemplo, hay recursos de maquinaria, fisioterapias, canchas… Material deportivo en todos los ámbitos que están disponibles pero que no se nos deja usar o no se nos da la oportunidad de usar.

A mí nunca me tocó nada de acoso sexual o psicológico. Pude estar en la Selección por mis medios propios pero sí fui testigo de todas estas irregularidades que hoy en día están explotando.”

Nota 1: Gracias a las guerreras de la Selección Colombia y de la Liga Femenina por abrir este camino desde hace varios años, por traernos tantas alegrías cuando reciben tan poco y por tener la fortaleza de levantar su voz y compartir sus historias. Estamos con ustedes.

Nota 2: Tarde pero llegó. Ayer algunos jugadores de la Selección Colombia de Mayores emitieron un comunicado de apoyo a sus compañeras de la Selección Femenina. Es clave que los hombres se unan a esta lucha y sean aliados en todo este proceso.

 

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