Favoritos de las Polas
Dejar un comentario

The Guilty Feminist: un podcast para feministas imperfectas

Nuestra primera columna del año, por la Pola Dani Escobar, nos invita a tener propósitos feministas en este 2019. Entre ellos, consumir más contenido feminista, ya sea en forma de libros, charlas, podcast o lo que sea. Por eso, en este sábado de FavoritoDeLasPoals vengo a compartirles el Podcast que más me ha hecho cuestionar mis prejuicios, mis actitudes aprendidas, y hasta mi feminismo y la forma de practicarlo: The Guilty Feminist.

Dirigido por la comediante australiana/inglesa Deborah Francis White, The Guilty Feminist abre un espacio para feministas de todo tipo para tener conversaciones sobre los más variados temas del feminismo, de la interseccionalidad, y de lo que es ser mujer.  

Cada episodio empieza con Deborah y su co-anfitriona Sophie Hagen (quien abandona el programa después de cierto tiempo y ahora es anfitriona de su propio programa “Secret Dinasour Cult”) hablando sobre los momentos “culpables” que vivieron en la semana. Todas las personas que participan en el programa se auto-denominan feministas, claro, pero todas son también humanas, e imperfectas y lo reconocen abiertamente. Tal y como intentamos hacerlo nosotras en SietePolas, the Guilty Feminist insiste sobre las contradicciones que todas las feministas tenemos.

Después de este momento de liberación y desculpabilización, las anfitrionas empiezan a hablar sobre el tema del día. En sus 130 episodios hasta la fecha han logrado hablar de MUCHAS cosas, desde salud mental, prejuicios, mujeres en situaciones de poder, representación en el arte, salud sexual y reproductiva, discapacidad e interseccionalidad hasta las elecciones políticas más controversiales, moda y maquillaje, y la situación de los refugiados en Calais.

Hay diferentes mujeres (y casi exclusivamente mujeres) invitadas a cada episodio, aunque algunas hacen apariciones recurrentes como la autora feminista y vegana Sarah Pascoe. Pero lo más impresionante de la lista de invitadas en el podcast et que brillan por su diversidad. Cuando hablan de discapacidad, las invitadas son activistas con discapacidad. Cuando hablan de cuerpos racializados, las invitadas son mujeres negras, indias, indígenas, árabes, etc. Cuando hablan de mutilación genital femenina las invitadas son activistas y víctimas. Cuando habla de refugiados las invitadas son mujeres refugiadas. Cuando habla de amor propio, las invitadas son activistas contra la gordofobia y sobrevivientes de trastornos alimenticios. Cuando el programa habla de diversidad sexual las invitadas son mujeres lesbianas, bi, trans. El programa le da la voz a una panoplia de mujeres de todo tipo, y les da una plataforma importante.  

The guilty feminist nos permite a todas, ya sea que estemos llegando al feminismo, o que llevemos años en esta lucha, de escuchar conversaciones sinceras, abiertas, infinitamente graciosas sin dejar de ser inspiradoras, sobre el mundo en el que vivimos. Y sobre todo, nos impulsa a deconstruir nuestros prejuicios y construir un feminismo verdaderamente interseccional.

Todas nos podemos sentir identificadas con la vivencia de sus anfitrionas e invitadas. Como explica Deborah Francis White en el lanzamiento de su libro (que también se titula The Guilty Feminist), “En el 2015 me describí a mí misma como una feminista culpable “guilty feminist” por la primera vez. Mis objetivos eran nobles, pero mis preocupaciones triviales. Quería desesperadamente que a las mujeres se les tomara en serio en roles de liderazgo al rededor del mundo, pero también quería verme bien cuando estoy sentada y desnuda”.

El podcast está disponible en todos los sitios de streaming, y (desafortunadamente) exclusivamente en inglés. Les recomiendo especialmente el episodio 48 “being an inspiration” con la comediante y activista de personas con discapacidad Jess Thom.

This entry was posted in: Favoritos de las Polas

por

María Paula Toro, alias Pio. Creció en una familia en la que sus tías creen que es perezosa por sugerir que los hombres pueden recoger los platos de vez en cuando y sus tíos creen que es radical por decir que tocar un plato una que otra vez no hace que se les caiga el pene. Su papá tiene el carácter de hacer cosas en la casa aún cuando nadie se lo pide, y su mamá siempre agradece esa "ayuda". 14 años en un colegio del Opus Dei le enseñaron el arte de la "administración del hogar" y el pudor que debe tener ante su propio cuerpo pecaminoso. Dos décadas de ser mujer le enseñaron sobre la culpa: la culpa de comer un postre que la hace feliz, la culpa de responder mal a alguien que la trata mal, la culpa de sentir placer cuando, como y con quien quiere. 25 años de pensamiento crítico la convirtieron en feminista, pacifista, anti-racista, anti-capacitista, anti-clasista, animalista, humanista y activista (y del lobby gay, por si acaso). Si vinieron en busca de alguien que les diga las cosas con dulzura y en buen tono, vinieron al lugar equivocado, porque frente a la igualdad entre seres humanos ningún compromiso vale.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .