All posts tagged: Belleza

Fea y feminista

por: SinturaConEse En su libro Vivir una vida feminista, Sarah Ahmed dice que “vivir una vida feminista es hacer de todo un asunto cuestionable. La pregunta por cómo vivir una vida feminista es una pregunta de la vida y un cuestionamiento de la vida”. Suena bonito pero es la respuesta a una pregunta de lo más existencial que además nos enfrenta a la paradoja básica de todos los discursos radicales que se oponen a lo establecido (o sea al patriarcado): todo lo que nos dicte un “deber ser” solo está creando un nuevo establecimiento (un nuevo patriarcado que nos encierra en formas de lo que se supone que debemos pensar, decir o hacer –como feministas o como mujeres) pero, ¿cómo podemos predicar una filosofía(por muy radical y nueva) sin unos principios demarcados que nos distingan de todo lo que no es feminista? Palabras más, palabras menos, todo esto tiene que ver con el dichoso feministómetro, ese monstruo que aparece cada vez que surgen preguntas como ¿puede una feminista disfrutar de tal o cual actividad? ¿Pueden …

El “feminismo pop” no es real y es patriarcal

por: SinturaConEse Entre las muchos maravillas que trajo el Hay Festival de Cartagena a la discusión pública, tal vez la más efímera, aunque no por eso menos importante, fue la discusión sobre el  “feminismo pop”. Después de que un grupo de feministas pro-aborto se robara el show con una foto en sus redes sociales, se regó la discusión sobre si es coherente ser una instagrammer sexy, atractiva, bien vestida y con fotos envidiables en medio de un atardecer cartagenero y ser una feminista “de verdad”. El término “feminismo pop” se usa, a veces, para describir a las celebridades que suscriben discursos afines al feminismo o se llaman abiertamente feministas y usan este discurso como parte de la construcción de su marca personal. Las críticas, que no siempre son infundadas, giran en torno al uso del feminismo como estrategia de mercadeo sin que para muchas de ellas medie la verdadera deconstrucción que implica adoptar esta lucha. Tiene que ver también con la facilidad con que las mujeres privilegiadas, sobre todo las artistas blancas en Estados Unidos …

10 Propósitos Feministas para el 2019

Hoy estamos 2 de Enero y tenemos todo el año por delante, 364 oportunidades para construirnos y deconstruirnos. Basta ya de pensar en lo que sucedió o no sucedió el año pasado. Es hora de pensar en las cosas que vamos a hacer cumplir este año. La semana pasada dejé listos mis propósitos de año nuevo y claramente no podían faltar mis propósitos feministas. Me costaron más de lo que pensaba. Empecé por los típicos propósitos de año nuevo: bajar de peso, tomar más agua, hacer más deporte, viajar, etc. Pero, luego de darle vueltas, me puse a pensar en si esto es realmente lo que quiero, o es lo que he aprendido a querer. Todos queremos ser más guapos, ser más saludables, aprender cosas nuevas y conocer más lugares. Me di cuenta que estos propósitos no son suficientes para mí, quiero que el 2019 sea un año mejor que mis años anteriores. Por tanto, quiero crear metas que sean más apegadas a lo que quiero alcanzar. Volví a sentarme a pensar, esta vez revisando …

Una feminista de 18 años… o de 28

No recuerdo con claridad cuándo empezó la cosa, pero siento que ha sido desde siempre. Odio mi cumpleaños. Me parece una complicación innecesaria. Si todos los años me acostara a dormir el 25 de diciembre y me levantara el 27 me sentiría plenamente satisfecha y en paz. Ah sí, hoy, 26 de diciembre, estoy cumpliendo años. 28 para ser exacta. Y, como les decía, esta fecha no suele emocionarme en particular. Cuando chiquita me adelantaban el cumpleaños o me lo atrasaban, porque quién demonios se aparecería a una piñata el día después de Navidad. Hasta los 12 años el día de mi cumpleaños era el día que viajábamos a Cali a pasar el fin de año con mi familia paterna. Al principio, nos íbamos en carro. 9, 10, 11 y hasta 12 horas de carretera y yo era de esas niñas que se marea con solo sentarse en cualquier vehículo motorizado. Al poco tiempo la cosa evolucionó y viajábamos en avión. Pero no crean que era una maravilla. Íbamos cansados de las celebraciones navideñas, mi …

Sí, me encantan los reinados. No, no soy menos feminista por eso

Tengo una confesión que hacerles: desde niña tengo una fascinación con los reinados de belleza, y desde hace unos 8 años, con el Victoria’s Secret Fashion Show. Puedo decir el nombre de las Señoritas Colombia de los últimos diez años, el departamento al que representaban, el vestido que usaron en su coronación, el año en que ganaron y de qué quedaron en Miss Universo, así como relatar cuáles fueron las críticas y los escándalos que generaron durante sus reinados. De igual manera, puedo nombrar a casi todos los ángeles de Victoria’s Secret de la historia, sé si portaron el Fantasy Bra o el Swarovski Outfit, en qué años abrieron o cerraron el show, los artistas que cantaron e inclusive puedo imitar su pasarela y su end-of-runway pose (o sea, ese fugaz momento en que las modelos llegan al fin de la pasarela, pican el ojo, tiran un beso, hacen un corazón con la mano, baten las alas y se van). De hecho, casi siempre que camino de mi cuarto a mi cocina lo hago. Desde …

El efecto de hacer dieta en el cerebro

En nuestra última publicación les hablamos sobre las dietas. Pero nos quedamos con una pregunta adicional, ¿qué efecto tienen sobre nuestro cerebro? Por esto hoy nuestro video recomendado es un TadTalk de una neurocientífica llamada Sandra Aamodt que explica porque hacer dieta no siempre funciona. Expone que, para el cerebro, perder mucho peso en poco tiempo es una señal de hambruna. Pueden verla completa en el siguiente link: https://www.ted.com/talks/sandra_aamodt_why_dieting_doesn_t_usually_work/up-next#t-192259

Ilustración: Lola Vendetta

En el colegio me enseñaron de todo excepto a conocer mi propio cuerpo

Crecer en un colegio de solo niñas tiene sus ventajas. O bueno, las tuvo para mí. Nunca sentí discriminación por ser mujer y estuve muy lejos de la violencia de género. Sentí que podía ser la reina del mundo y no había nadie que me parara. Me iba relativamente bien, estaba en todas las actividades extracurriculares que me hacían feliz y normalmente me sentía escuchada cuando no estaba de acuerdo con algo. Tengo a las mejores amigas del mundo desde kínder, lo siguen siendo hoy en día y fui feliz.   Pero en mi colegio católico, costoso, de solo niñas y estricto tenían muy claro el tipo de mujeres que querían formar y cómo debían comportarse. Sí, constantemente nos recordaban que debíamos ser mujeres líderes, críticas e íntegras siembre buscando “paz y bien”, y puedo decir que en general mi colegio hizo un muy buen trabajo conmigo, pues consiguió que fuera líder, crítica y buena persona. Pero le faltó algo muy importante dentro de sus objetivos de enseñanza: la educación sexual fue algo que dejaron …