All posts tagged: Acoso

#DomingoDeInvitadas: Sobre el acoso en el transporte

Autora invitada: Lina Marcela Quiñones                                                                Foto: Ana María Bolívar Para las mujeres, salir a la calle en cualquier ciudad del mundo es un acto de valentía. Constantemente estamos expuestas a una cantidad de manifestaciones de violencia, que van desde las miradas morbosas hasta el feminicidio. Todas conocemos bien el vacío en el estómago que se siente al estar caminando solas y de noche por algún lugar de la ciudad, o la manera en la que se nos hiela el corazón cuando alguien nos camina detrás. Entre estas manifestaciones, una de las más extendidas – y que aún no se toma con la seriedad que debería – es el acoso sexual callejero. Bogotá tiene una situación especialmente crítica frente a este problema, pues fue catalogada como la ciudad con el sistema de transporte más peligroso para las mujeres en el 2014, y más recientemente, como la …

Carta a mi acosador

¿Quién dirige el mundo, si las mujeres ni si quiera pueden salir a correr? Ilustración de @viivs_ Sí, esta es una carta dirigida a usted. Usted que se para en cualquier esquina de la calle a ver pasar a las mujeres, el mismo que va caminando y no puede evitar mirar hacia atrás después de que ha pasado una mujer. Usted que no puede evitar mirarnos con morbo cuando le llamamos la atención, usted que cosifica el cuerpo de la mujer y cree que solo servimos para satisfacer sus placeres sexuales, usted que no es capaz de respetarnos y no puede evitar decirle a muchas mujeres un “piropo” apenas las ve, usted que no puede controlar sus instintos más básicos, ¿o más bajos? Sí, le dirijo esta carta a usted, el que hace que no me sienta tranquila saliendo a la calle, el que hace que el espacio público no sea un espacio seguro para mí, usted que se convirtió en nuestra pesadilla de todos los días, en cada rincón de la ciudad, del transporte …

“Sin putas no hay feminismo”: Una mirada al debate sobre el trabajo sexual

Hace varias semanas por la cuenta de Twitter de Siete Polas intentamos coleccionar aquellas premisas comunes para todos los feminismos. En ese hilo me encontré con varios comentarios de Mónica Roa sobre los desgarradores debates alrededor del trabajo sexual, asunto que implica insuperables fracturas en el feminismo en muchas partes del mundo. Y fue ahí que caí en cuenta no solo de lo poco que sabía del tema, sino de la poca información que encuentro al respecto a mi alrededor. Luego, marchando con otras miles de mujeres el día de la mujer, pasé por primera vez caminando por una calle del barrio Santafé, catalogado como una zona de tolerancia para el trabajo sexual. Al pasar, vi como muchas mujeres se asomaron a la puerta y desde las ventanas de los establecimientos a mirar la marcha, algunas saltando y gritando alegres desde donde estaban, pero también vi también muchas caras de desconcierto. No supe qué sentir ni cómo interpretar lo que estaba viendo. Mientras tanto, las mujeres de la marcha gritaban, “¡Mujer, escucha, únete a la …

‘Big Little Lies’: las mentiras sobre la víctima perfecta

Una de las series más elogiadas y premiadas de este año, basada en la novela de una mujer –Liane Moriarty–, cuya historia gira alrededor de 6 mujeres interpretadas por actrices de la talla –y activismo– de Reese Witherspoon, Nicole Kidman, Laura Dern y Zoe Kravitz, “Big Little Lies” es una serie que estaba en deuda de recomendar. Y qué mejor semana para hacerlo que en la que estamos hablando de cómo le estamos fallando a las víctimas de violencia de género, a pesar de llevar 10 años con la Ley 1257 de 2008. “Big Little Lies” es aparentemente una comedia, pero lo último que me causó fue ganas desaforadas de reir. Me cautivó, me llenó de suspenso, de dudas, de rabia, de cuestionamientos. Me enamoró de sus personajes y de quienes las interpretaron. Inicia contándonos sobre una muerte en Monterey, California, pero no revelan ni quién mató ni a quién mataron. Luego, vemos que la muerte se da dentro de un círculo social de mujeres con vidas perfectas, adineradas y bellas, y entonces el asesinato …

Historias de un Call Center

La mayoría de mis días empiezan con la siguiente frase: ¨Hola soy Andrea, y voy a ser tu agente de hoy”. No trabajo en un call center caliente. Trabajo atendiendo a venezolanos que quieren enviar dinero a sus familias en Venezuela. La segunda frase que escucho cuando el cliente es un hombre empieza de la siguiente manera: “Hola linda”. ¿Linda? ¿Me conoces? Mi columna de hoy es una catarsis, porque estoy MAMADA de que en la oficina me digan que soy linda. No me refiero a mis compañeros ni a mis jefes. Me refiero a los clientes, a los aliados, a las personas con las que me reúno. A personas que no me conocen pero se toman el atrevimiento de empezar o terminar una conversación laboral con “linda”. Estoy mamada porque creo que esto es una gran fuente de machismo, genera inequidad en las relaciones laborales y puede llegar a ser acoso. Los más mamertos me dirán “ya llegó la feminazi que no quiere que a las mujeres les digan que son lindas”. Pues no, …

De mi también circuló un video íntimo y no fue mi culpa

Cuando tenía unos 12 años, un video en el que mostraba las tetas se regó por todo mi colegio. Cuando mis papás lo descubrieron, me pegaron un regaño tan monumental que me oriné mientras lo recibía. Recuerdo ver a mi mamá endemoniada de rabia y a mi papá llorando por primera vez en mi vida. Recuerdo que mis amigas me dijeron que ya no querían andar más conmigo y me excluyeron del grupo. Recuerdo que un par de niñas de mi curso a quienes les caía mal se ponían en sus estados de Messenger que yo era una “estrellita porno” y me escribían para ofenderme. Recuerdo que mientras compraba unos útiles escolares en un almacén, la mamá de una compañera me pidió que habláramos afuera para decirme que no quería que andara con su hija. Recuerdo que un tipo, unos años mayor y que me fascinaba, de repente comenzó a escribirme por Messenger, primero para conocerme y al final para preguntarme, “¿cuándo vienes pa’ mi cama?”. Recuerdo que el psicólogo del colegio me sacó de …

No me llames mamita: Por el derecho de andar tranquila y libre en la calle

Todas las mujeres, sin importar la edad, raza, condición socioeconómica o estudios, alguna vez en su vida han sido acosadas en la calle. El lenguaje común los hace llamar piropos, porque se considera que son un halago hacia la mujer, pero la realidad es completamente diferente. Según la Encuesta Nacional de Demografía y Salud (2015), el 35% de las mujeres colombianas que han sido tocadas o manoseadas sin su consentimiento sufrieron este tipo de comportamiento en la calle. Pero el acoso callejero no se queda en eso. Éste limita las libertades e impide que exista un libre desarrollo en el diario vivir, crea cohibición a nuestro comportamiento por miedo a lo que vaya a suceder en la calle. Un ejemplo es que las mujeres en Bogotá no pueden hacer uso libre del transporte público sin tener miedo a ser acosadas. Según la Policía, 16 mujeres al día fueron acosadas o tocadas en Transmilenio durante el mes de septiembre.  Y eso es solo un tipo de acoso callejero que vivimos. Los comentarios diarios que tenemos que …