Descolonizando nuestros partos: una reivindicación del conocimiento femenino

Durante toda la historia, el rol de sanadores ha sido ocupado por mujeres. No fue hasta la revolución industrial que la medicina, tal y como la conocemos hoy, se organizó y empezó a ocuparse de procesos biológicos como el embarazo y el parto, el cuidado de personas con discapacidad, o el manejo del dolor. Hasta hace 200 años, estas actividades eran actividades femeninas, ejercidas por curadoras, parteras, sanadoras, brujas. Hoy, son actividades médicas, ejercidas por doctores, en su mayoría hombres, y donde el rol y la jerarquía de las mujeres es baja. Con todos los avances que la medicina moderna ha traído, un elemento fundamental ha sido perdido a lo largo de los dos últimos siglos: la experiencia, el conocimiento y el punto de vista femenino.

Matrimonio, heterosexualidad e igualdad

La realidad, como siempre, es mucho más complicada que estos dos extremos. Cuando una feminista heterosexual decide casarse no basta con preguntarse si el matrimonio es patriarcal, o si podría no serlo. También debe preguntarse qué modelo social está validando esta institución. Qué tanto poder tenemos, por un lado, de cambiar la sociedad a partir de nuestras decisiones individuales, y por el otro de cambiar las instituciones a través de nuestras acciones personales. Qué alcance tiene la afirmación de que vivimos una relación de pareja feminista.

El parto feminista y la violencia obstétrica

Es un tema primordial, porque la VO está completamente normalizada en nuestra sociedad, y no ha sido abordada desde el ámbito institucional ni desde el ámbito jurídico. Cuando hablamos de VO, hablamos de ella de forma anecdótica. Hablen con sus conocidas que hayan parido y les garantizo que la mayoría podrá contarles alguna vivencia problemática o violenta durante el embarazo, parto o postparto. Y por eso es necesario que se hable del tema con mucha más profundidad, para que las mujeres y personas gestantes podamos reconocerla, combatirla, y vivir un embarazo y un parto sano y respetuoso de nuestros derechos. 

#DomingoDeInvitadas: El sí y el consenso

situación hay relaciones de poder implícitas y explícitas (como es el caso en la mayoría de las relaciones), las palabras traen consigo significado y contextos específicos. Si una persona dice que sí porque la otra persona insistió, deja de haber consenso. Si una persona dice que sí, pero hay manipulación emocional por la contraparte, no hay consenso. Si una persona dice que sí, cuando en realidad no está segura, y la otra persona percibe que esto está pasando y decide ignorarlo, para mi deja de haber consenso de manera inmediata, y un sí ya no vale. Si de mi sale un sí porque me siento obligada a ser sexual, y no porque decido serlo, no es consenso. Si de mi sale un sí porque me siento obligada a responderle a mi pareja, y no porque este me haga sentir deseada, no es consentimiento

Las damas del Ajedrez

Por Sergio Alejandro Gómez. El ajedrez es mucho más que un juego de mesa. Su práctica pensada inicialmente como entrenamiento estratégico y militar para ganar las batallas entre pueblos ancestrales ha ido evolucionado hasta convertirse hoy en día en una de las disciplinas más practicadas en el mundo. Los millones de jugadores anónimos originarios de... Leer más →

Las libertades que gané durante la cuarentena

El patriarcado nos oprime y nos mata, sí, pero también nos recompensa por acoplarnos al binario de género y a los roles de género impuestos. Y así mismo, castiga fuertemente a quienes se atreven a desafiarlos. Entonces, es falso pensar que somos igualmente libres de elegir maquillarnos, depilarnos o tinturarnos que de elegir no hacerlo.

Domingo de Invitadas: Mea Culpa

Por Alida Jimenez Si algo malo me pasó Fue mi culpa No digo que pasó, No estoy acusando, Pequé de estar desnuda Debajo de la ropa Provoqué todo lo malo Por arañar su rostro Mi madre siempre lo dijo Nunca toques la cara de la gente Oh víctima él Me culparé por ser quien soy... Leer más →

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